La foto es antigua, porque nació hace 98 años. Imagínenselo ahora. Y lean un poema no muy antiguo. Ya tienen datos para formarse unaNada + grande que el Poema XX
Poco se gana con escupir para arriba
Es que tú no conoces el XXI
Fue una tarde triste y pálida
De su trabajo a la sálida
Pues esa mujer neurótica
Trabajaba en una bótica
La encontré por vez primera
Y una pasión efiméra
Me dejó alelado estúpido
Con sus flechas el Dios Cúpido
Y su puntería sabia
Mi corazón herido hábia
Me acerqué y le dije histérico
Señorita soy Fedérico
Y me respondió la chica
Yo me llamo Veroníca
Y en el parque a oscuras solos
Nos amamos cual tortólos
Pasó veloz el tiempo árido
Y los tres meses el márido
Era yo de aquella a quien
Creía pura y virgén
Llevaba un mes de casado
Lo recuerdo fue un sabádo
La pillé besando a un chico
Feo, flaco y raquitíco
De un combo lo maté casi
Y a ella yo le hablé así
Yo te creía una cándida
Y haz resultado una bándida
Hoy mi honor solo me indica
Mujer perjura y ciníca
Después de tu devaneo
Que te perfore el cranéo
Y maté aquella mujer
De un tiro de revolvér.
Gracias por el divertidísimo poema de Nicanor Parra, que nos recuerda, entre otras cosas, el valor decisivo de los acentos en el verso. Yo soy de los que se alegran de veras de que le hayan dado el Cervantes, que en mi opinión merecía desde hace muchos años.
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